La música ambiente de algunas escenas.

U2 The Joshua Tree
Where The Streets Have No Name (pág 644)

Where the streets have no name
Where the streets have no name
Where the streets have no name.

Quiero correr, quiero esconderme
Quiero demoler las paredes
Que me mantienen encerrado
Quiero extender la mano
Y tocar la llama
Donde las calles no tienen nombre

Quiero sentir la luz del sol en mi cara
Ver la nube de polvo
desapareciendo sin dejar rastro
Quiero resguardarme
de la lluvia venenosa
Donde las calles no tienen nombre
Donde las calles no tienen nombre
Donde las calles no tienen nombre

Todavía estamos construyendo y quemado el amor
Quemando amor
Y cuando voy allí
Voy allí contigo
(Es todo lo que puedo hacer)

La ciudad se inunda, y nuestro amor se convierte en herrumbre
Somos golpeados y llevados por el viento
Pisoteados en el polvo
Yo te mostraré un lugar
Alto sobre un llano de desierto
Donde las calles no tienen nombre
Donde las calles no tienen nombre
Donde las calles no tienen nombre

Todavía estamos construyendo y quemado el amor
Quemando amor
Y cuando voy allí
Voy allí contigo
(Es todo lo que puedo hacer)

SINOPSIS

11 de septiembre de 2001. Estados Unidos es víctima del mayor atentado terrorista de su historia, en el que perecen casi tres mil personas. Dentro de este escenario sobrecogedor, Alexander, Sylvia, Roberto Carlota y Mark forman parte de estos seres anónimos que intentan sobrevivir a su trágico destino.

Las Torres Gemelas de Nueva York no eran solo edificios que se redujeron a escombros. Aquellas moles de cemento encerraban algo más profundo; tenían vida propia. En ellas estábamos todos, y entre las miles de historias que se pudieron vivir aquel día, esta es una de ellas ¿Estás preparado? Descubrirás que, a pesar de todo, el amor y la vida se abren paso y que nadie puede arrebatarnos la libertad.


Representación artística de ‘PEDAZOS DE LO QUE FUIMOS’ por Pedro García Tejada.

CUÉNTAME ALGO SOBRE EL LIBRO

¿Cuándo empezó usted a escribir este libro?

En realidad no sabría poner una fecha concreta. Sí que hubo un momento en el que decidí que tenía que escribir algo sobre este acontecimiento pero, era una idea que estaba rondando y no pretendía llegar a más que simplemente eso. Luego, empezaron a tomar vida los personajes dentro de mi cabeza y entonces sí ,decidí que tenía que hablar sobre ellos, deseaba que no fueran anónimos, quería darles protagonismo. Ya no podía pararlo.

Entonces empecé a investigar.  Ha sido un proceso muy largo y complicado porque casi no se registran documentos sobre las Torres Gemelas, solo se habla del atentado en sí pero no del edificio. Poco a poco vas formando una estructura donde poder moverte y así iba surgiendo “Pedazos de lo que fuimos”, con todo el trabajo que conlleva y la cantidad de horas y noches dedicadas a él.

¿Lo ha escrito para honrar a las víctimas?

En parte sí, es para honrar a las víctimas, directas e indirectas. De hecho este libro está dedicado a ellos, a todos aquellos que han vivido y sufrido el terrorismo, cualquiera sea su forma o condición, sea este u otro atentado.

¿Qué es lo que le motivó a escribir este libro?

La novela está basada en los atentados del 11 de septiembre en Nueva York. Pero, eso es el escenario para crear otro tipo de situaciones. Hablamos de una historia especial, que se escapa de lo convencional. No es una novela cualquiera, y se ve nada más que empiezas a leerla. Es original, polifacética, dinámica, algo fuera de lo común muy espiritual y emotiva. Habla de personas, no de aviones estrellados, edificios destruidos, o gobiernos derrocados. Los máximos protagonistas son las emociones y sentimientos de la gente, lo que viven y sufren en momentos trágicos como este.

¿Qué quiere realmente transmitir con Pedazos de lo que fuimos?

La liberación de las emociones a través de los personajes para que la gente sea capaz de hacer su propio duelo personal.

En realidad es un trabajo de introspección, una herramienta perfecta de sanación espiritual desde la lectura.

¿Por qué este atentado y no otro? ¿Por ejemplo el de Madrid?

Hablar de las heridas de uno mismo es difícil. Las emociones llegan a ser las mismas pero no el escenario. Nadie está preparado para oír hablar de su propio dolor.  Necesitamos otro espejo, algo externo para soportarlo. Ni yo misma puedo escribir sobre Madrid.

11S entonces?

Me rondó una idea. Una historia jamás contada. Algo que bombardeaba mi mente cada día. Las torres gemelas y los atentados del 11s. Los personajes fluyeron de la nada, tomaron vida propia. Que nadie se quede sin decir lo que sintió o vivió, todos los puntos de vista posibles, desde dentro, fuera, alrededor, en casa, en el extranjero, como simple espectador, en directo, desde las pantallas… todos los enfoques. Pensé que se trataba de un escenario muy interesante para englobar todas las emociones de cada persona en un momento como este, a fin de cuentas, hablamos de lo mismo aunque sean en lugares diferentes. Aquella realidad nos advirtió de que tal vez no éramos tan  libres y estábamos sometidos. Sometidos ante nuestro máximo verdugo: ¿Cuál? Os preguntareis: EL MIEDO. Y del miedo hablo.

No podía dejarlo en el tintero y me arriesgué a escribirla. Y aquí está, os presento “Pedazos de lo que fuimos”

¿Eran necesarias tantas páginas?

Sí, es verdad, es extensa, pero una vez que empecé a escribir ya no podía parar, fue un impulso y  entonces tuve una duda. No podía ser un libro, había que dividirla en dos. Así que en este incluí las dos primeras partes y en el segundo libro irá la tercera parte.

¿La obra tiene tres partes?

Sí. Como ya te he dicho en “Pedazos de lo que fuimos” están la parte una y dos, y en el segundo libro, “Renacer de entre las cenizas”, estará la tercera parte.

Primera parte: “El plano físico” Incluye todos los acontecimientos reales que envuelven a los personajes, su pasado y presente; cómo han llegado hasta ese momento y lugar. Cómo las víctimas se enfrentan al trágico suceso, más los diferentes puntos de vista de cada uno de ellos y su forma de resolverlos.

Segunda parte: “El plano metafísico” Es más complejo, trata de situaciones esotéricas. Son el más allá, las intuiciones y las premoniciones. Incluye demonios, ángeles, espíritus y toda clase de seres etéreos. Intuiciones, premoniciones, videntes y actuaciones parapsicológicas. También vemos a nuestros protagonistas en su momento de shock.

Tercera parte: El próximo libro, “El plano emocional” Es la resolución, la lucha interior, la superación. Los personajes intentan remontar sus vidas y cerrar sus heridas, renacer, superar su estrés postraumático, sus ansiedades, depresiones y fobias.

 

SOBRE ALGÚN PERSONAJE

Alexander Giovanni.

La dualidad. La batalla entre el bien y el mal.

Neoyorquino, de orígenes italianos, es un hombre de éxito, un tanto extraño, con innumerables rarezas y manías, algo extravagante y de orientaciones sexuales confusas. Su aspecto es más bien interesante, nunca habla de sus imperfecciones físicas, como su escasa estatura o su cojera, por eso cuida su imagen con gran esmero. Su triunfo entre las mujeres es más que destacable. Alexander posee una mente rápida y brillante. Es un fenómeno de las finanzas. Despierto, optimista, inteligente, activo e inquieto; nunca pasa desapercibido para unos jefes que valoran sus logros.

Dedica mucho tiempo a la empresa para la que trabaja, “Cantor Fitzgerald”, banco de inversiones y corretaje en bolsa, ubicado en pleno centro financiero con sede en una de las Torres Gemelas del “World Trade Center” de Nueva York.

Sylvia Jennsen.

La resiliencia emocional. 

Sylvia Jennsen, dieciocho años, hija única, quizás un poco caprichosa y mimada, muy alegre y guapa. Pinta cuadros para la galería de arte que tiene su prima, María McGregor, en la calle Spring, aunque también la ayuda con la gestión del negocio. En la actualidad Alexander y ella mantienen una relación sentimental, de momento es la única mujer que soporta sus intrigas amorosas.

Roberto Ramírez.

La apertura, la libertad de pensamiento. La bondad.

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